
No hace falta que algo falle para saber que se puede hacer mejor. A veces la señal es simplemente que trabajar empieza a ser más complicado de lo que debería.
Ventas tiene una cifra.
Administración, otra.
Y para saber cuál es correcta hay que abrir el ERP, revisar un Excel y preguntar por Teams.
Tus sistemas no están conectados entre sí o la información está demasiado repartida.
Aquí puede tener sentido trabajar en la integración de sistemas y datos, conectando ERP, CRM, aplicaciones, sensores o bases de datos para evitar duplicidades y acceder a información más fiable.
Muchas de estas tareas se pueden automatizar.
Y automatizar procesos no significa cambiar todos los programas de la empresa. A veces basta con conectar las herramientas que ya utilizas o desarrollar una funcionalidad concreta.
La empresa genera información constantemente: ventas, producción, incidencias, consumos, clientes, máquinas…
Pero cuando alguien pregunta algo concreto, hay que juntar información de cuatro sitios distintos.
Es no poder utilizarlos bien.
Centralizar, integrar y relacionar esa información permite convertir datos dispersos en información realmente útil.
Y si además esos datos tienen que compartirse con otras empresas u organizaciones, también puede tener sentido trabajar con espacios de datos.
Tener sensores es útil, pero un proyecto IoT debería ir bastante más allá de ver números en un dashboard.
Crear alertas, detectar anomalías, analizar patrones, cruzar esos datos con otra información o automatizar determinadas acciones.
Desde Purple Blob trabajamos en soluciones IoT, desde la conectividad y sensorización hasta la integración y explotación de los datos.
Por ejemplo, hemos trabajado con Sarenet en un proyecto con sensores y un servidor LoRaWAN integrado con su infraestructura.
También con Ingeniería del Cantábrico, estudiando la cobertura necesaria para conectar futuros contadores de agua en Castro-Urdiales.
Para la empresa puede tener sentido porque cada sistema pertenece a un área distinta. Para el usuario, no tanto.
En el Ayuntamiento de Ermua, por ejemplo, trabajamos en la integración de diferentes aplicaciones y servicios municipales dentro de una única app.
Digitalizar no es solo cambiar procesos internos.
También puede significar conseguir que un servicio sea mucho más sencillo de utilizar.
Llega una auditoría.
Un cliente pregunta por NIS2.
Hay que renovar una certificación.
O, en el peor de los casos, ocurre un incidente.
Accesos, infraestructura, aplicaciones, copias de seguridad, procedimientos o vulnerabilidades son aspectos que conviene analizar de forma preventiva.
Desde Purple Blob trabajamos en ciberseguridad para empresas, incluyendo auditorías, NIS2, ENS, hardening, continuidad de negocio y DevSecOps.
Tienes varios procesos que mejorar, herramientas que se podrían conectar y tareas que tendría sentido automatizar. El problema es que todo parece prioritario.
En muchos casos tiene más sentido empezar por un problema concreto.
Y, si funciona, escalar.
No todas estas situaciones necesitan una gran transformación digital.
A veces la solución es bastante más pequeña de lo que parece.
En Purple Blob ayudamos a empresas y administraciones con proyectos de digitalización, automatización de procesos, integración de sistemas, desarrollo de software, IoT, espacios de datos, cloud y ciberseguridad.
Si has reconocido alguna de estas situaciones en tu empresa, probablemente ya tengas un buen punto por el que empezar.
Algunas señales habituales son procesos demasiado lentos, tareas manuales que se repiten, información repartida entre varias herramientas o sistemas que ya no se adaptan a la forma de trabajar de la empresa.
Prácticamente cualquier proceso repetitivo o que dependa demasiado de tareas manuales: gestión de datos, informes, mantenimiento, producción, atención al cliente, control de activos, gestión documental o comunicación entre sistemas.
No. Muchas veces se puede empezar conectando las herramientas que ya existen, automatizando determinados procesos o desarrollando una funcionalidad concreta. Digitalizar no implica necesariamente sustituir todo.
Cuando las herramientas estándar no encajan bien con los procesos de la empresa, obligan a realizar demasiados pasos manuales o no permiten integrar la información que se necesita.
La integración de sistemas permite que diferentes aplicaciones y bases de datos compartan información, reduciendo duplicidades, errores y tareas manuales. Además, facilita disponer de datos más actualizados y fiables.
Lo más recomendable es empezar por un problema concreto: un proceso que consume demasiado tiempo, una información difícil de obtener o una tarea que se repite constantemente. A partir de ahí se puede valorar qué solución tecnológica tiene más sentido.
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